“Las tecnologías se han convertido en un problema educativo, un desafío, una oportunidad, un riesgo, una necesidad… todo eso, por razones que poco tienen que ver con las decisiones intencionales de los propios educadores” Burbules
Hace unas semanas nos pusimos, junto con Belén- una colega y vieja amiga, a explorar las implicancias que el uso particular de las redes sociales por parte de los docentes generaban en el ámbito educativo formal. Recordábamos un documento con un contrato que a principios del siglo XX se les hacía firmar a los maestros para regular su conducta fuera del ámbito escolar.
Podríamos pensar que la necesidad de regular la vida privada de los docentes es una postura superada y que como sociedad, en pleno inicio del siglo XXI y a 100 años de los mencionados contratos, respetamos la vida privada de las personas y solo tenemos en cuenta su vida profesional.
Pero el tema es que las nuevas tecnologías de la comunicación vuelven a poner en escena viejas cuestiones y nos interpelan con viejas preguntas y nuevos problemas. Estas tecnologías de la comunicación desdibujan los límites entre lo público y lo privado haciéndolos más débiles y permeables.
- ¿Es necesario regular el uso particular que los docentes hacen de sus redes sociales?
- ¿Deben los docentes tener entre sus “amigos” alumnos, padres, autoridades del colegio, familiares y amigos particulares?
- ¿Influye la edad de los alumnos en la posibilidad de admitirlos como “amigos”?
- ¿Pueden las autoridades educativas regular el contenido de fotos, videos y comentarios que suben los docentes?
- ¿Deben los docentes proteger su identidad digital?
Mi sorpresa fue cuando durante el transcurso de la semana el mismo tema era propuesto vía twitter por Silvia Tolisano desde USA, instalando el inicio de un debate del que vale la pena participar por la multiplicidad de miradas y dimensiones que nos permiten pensarlo desde diferentes contextos y sociedades.
Y en el devenir de estas reflexiones comienzan a darse a conocer innumerables ejemplos de colegios de diferentes partes del mundo, que en la actualidad, frente al avance de los nuevos espacios mediados por la tecnología, dan respuestas tan parecidas a la soluciones pensadas hace 100 años!
- ¿Podemos responder con antiguas soluciones a problemas nuevos?
- ¿Son estos problemas nuevos o siguen siendo los mismos que durante muchísimos años estuvieron ocultos?
Referencias
Burbules N, Callister T, Educación: Riesgos y Promesas de las Nuevas Tecnologías de la Información. Buenos Aires, Granica 2008
Michael W. Apple, Maestros y textos. Paidós, España. 1989
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